Unidad de Endoscopia Digestiva

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La Unidad de Endoscopia Digestiva del Hospital Los Madroños se encarga del diagnóstico precoz de las diversas enfermedades gastrointestinales más prevalentes.

Seguridad, confort y atención integral

Esta Unidad ha sido diseñada para proporcionar seguridad y confort al paciente. Para ello contamos con modernas instalaciones y un ambiente seguro al realizarse las exploraciones en el Área Quirúrgica, recibiendo sedación por un anestesista durante la prueba y contando con una sala de recuperación adyacente.
Junto al Bloque Quirúrgico se encuentra una moderna Unidad de Esterilización, dotada del equipamiento completo para ofrecer la trazabilidad y garantía absoluta del proceso de limpieza y almacenaje del equipamiento endoscópico, esencial para evitar posibles complicaciones posteriores al procedimiento realizado.
El acceso a la Unidad de Endoscopia se realizará con cita previa y bajo las recomendaciones de preparación requeridas de acuerdo al procedimiento que se vaya a realizar el paciente.

El Hospital Los Madroños dispone de equipos de última generación con imagen de alta definición para ayudar al facultativo a la detección, caracterización y clasificación de las lesiones.

Pruebas diagnósticas

Gastroscopia o Endoscopia Digestiva Alta

La gastroscopia o panendoscopia oral –también llamada Endoscopia Digestiva Alta– es una prueba endoscópica que permite al especialista examinar el esófago, el estómago y el duodeno (que es donde empieza el intestino delgado).

Para llevarla a cabo, se utiliza un endoscopio flexible que mediante una cámara de video permite visualizar en un monitor la mucosa del tubo digestivo superior. La prueba se realiza bajo sedación profunda por anestesista para que no sientas molestias.

La gastroscopia es útil para evaluar los síntomas de dolor abdominal superior, náuseas, vómitos o dificultad para tragar. Se realiza también si existe ardor de larga evolución o cuando existe sospecha de enfermedad celiaca, entre otras indicaciones.

Durante la endoscopia se pueden tomar muestras de tejido para su estudio microscópico, conocido como biopsia, y así valorar si existe gastritis o infección por Helicobacter Pylori –una bacteria que puede causar úlceras y gastritis–. La biopsia ayuda al médico a distinguir entre tejidos benignos y malignos. En ocasiones la gastroscopia se aplica con intención terapéutica para extirpar pólipos, dilatar o ensanchar zonas estrechas del esófago o el estómago y para detener el sangrado digestivo alto en ocasiones.

Se colocará una boquilla para proteger tu dentadura y, una vez situado en una posición confortable tumbado en decúbito lateral izquierdo (de costado) y sedado, el médico introducirá el endoscopio a través de la boca. Este aparato no interfiere la respiración y habitualmente no causa ningún dolor. Durante la exploración, se controla el pulso y el oxígeno de tu sangre.

Así, el paciente será controlado hasta que desaparezcan los principales efectos de la sedación. Tal vez sienta alguna molestia en la garganta y también es posible que tenga sensación de hinchazón debido al aire introducido durante el examen.

Para poder valorar el estómago se necesita que esté vacío. Por esta razón no se puede comer o beber nada, ni siquiera agua, en las seis horas previas al procedimiento. El paciente al que se le va a realizar la prueba debe comunicar al personal médico que le asistirá, si está tomando anticoagulantes, antiagregantes  –aspirina u otros fármacos–, si padece algún problema cardíaco o respiratorio importante o alguna enfermedad infecciosa del tipo de la hepatitis, etc.

Finalizada la exploración, deberás esperar media hora antes de comer o beber líquido, o más tiempo si el médico así lo indica. Es recomendable venir acompañado ya no podrás conducir durante al menos seis horas tras la finalización de la prueba. Para poder realizarla, el paciente debe aportar una analítica reciente con hemograma y prueba de coagulación. El resultado de la gastroscopia se conoce una vez finalizada la misma. Si se han tomado biopsias, habrá que esperar varios días para tener el diagnóstico definitivo.

Las complicaciones que pueden surgir aparecen en una proporción de menos de 1 por cada 1.000 y pueden consistir en: distensión del abdomen, dolor, hipotensión, flebitis, reacciones alérgicas, infección, aspiración bronquial, hemorragia, perforación y parada cardiorrespiratoria.

Esta información es muy general, tiene solamente un carácter informativo y no ofrece una opinión médica definitiva. Es muy importante que consulte con su médico.

Colonoscopia o Endoscopia Digestiva Baja

La colonoscopia o Endoscopia Digestiva Baja es una exploración que permite visualizar el colon  (intestino grueso) y la parte final del intestino delgado (íleon terminal). Para hacerla, se utiliza un endoscopio flexible que mediante una cámara de video permite visualizar en un monitor la mucosa del colon diagnosticando o descartando enfermedades, incluso permitiendo extraer pólipos sin necesidad de operación.

La prueba se realizará bajo sedación profunda por anestesista para que no sientas molestias. La duración aproximada de una colonoscopia completa es de 30-45 minutos. Está indicada para el estudio de dolores abdominales, anemia, diarrea, y sangrado rectal entre otras afecciones. Además es una de las pruebas más importantes que se realiza de manera rutinaria para el diagnóstico precoz del cáncer de colon.

Su médico podrá indicarla además para:

Realizar el seguimiento de pólipos o cáncer de colon.

Un estudio preventivo si existen antecedentes familiares de cáncer de colon.

Acostado inicialmente en decúbito lateral izquierdo –aunque en ocasiones será necesario cambiar de posición–, el anestesista te sedará y una vez estabilizado comenzará la exploración con un tacto rectal y la introducción del endoscopio por el ano. Durante el exámen, se controla la tensión arterial, el pulso y el oxígeno en sangre.

Durante la colonoscopia se pueden tomar biopsias –pequeñas muestras de tejido– y en ocasiones, en el caso de detectar pólipos, pueden ser extirpados usando un lazo eléctrico. Además, pueden coagularse focos de hemorragia y dilatar áreas de estenosis (estrechas).

Ninguno de estos procedimientos adicionales suele provocar dolor, ya que la mucosa del intestino grueso no tiene terminaciones nerviosas sensitivas.

Para poder realizar la exploración, es necesaria la limpieza completa del intestino grueso. Por eso es importante seguir unas instrucciones de dieta y limpieza colónica muy precisas que se indicarán al solicitar la prueba. Un colon mal preparado nunca podrá ser explorado adecuadamente.

Es recomendable que vengas acompañado, ya que después de la prueba no podrás conducir por la sedación o anestesia administrada. Nosotros siempre sugerimos al paciente que descanse tranquilo tras la exploración.

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