18 marzo, 2021

Día mundial del sueño

El sueño es una parte fundamental de nuestras vidas, una función vital imprescindible y debemos tomar conciencia de la gran importancia que tiene.

Aunque en la actualidad aún estamos lejos de comprender por completo las funciones del sueño, mientras dormimos se llevan a cabo procesos como la consolidación del aprendizaje y la memoria, la reparación de tejidos corporales y la conservación y recuperación de energía.

La falta crónica de sueño puede tener consecuencias en nuestros organismos. Se ha descrito un aumento en la propensión a sufrir hipertensión arterial, obesidad y un incremento del riesgo vascular entre las personas que no duermen suficiente.

Pero además la privación ocasional o crónica de sueño también puede afectarnos a nivel psicológico produciendo una caída del rendimiento intelectual, irritabilidad, dificultad de concentración, falta de energía y errores de memoria lo que puede dar lugar a un empeoramiento del estado de ánimo y de los niveles de ansiedad.

Disminuyen los reflejos, aumentando el tiempo que tardamos en reaccionar ante un estímulo, aumentando el riesgo de sufrir accidentes de tráfico, domésticos o laborales.

Por todo esto y con motivo de la celebración del Día Mundial del Sueño este viernes 19 de marzo de 2021, desde el Hospital los Madroños emitiremos unos pequeños consejos que pueden ayudarnos a dormir mejor:

  • Mantener unos horarios regulares para las comidas y el descanso.
  • Hacer ejercicio físico preferentemente durante las mañanas o en las primeras horas de la tarde para no activarnos demasiado justo antes de dormir.
  • Evitar la toma de estimulantes como el café, té, chocolate, tabaco o bebidas alcohólicas durante las horas previas al sueño.
  • Realizar actividades relajantes a última hora del día como un baño o ducha calientes.
  • Si tenemos problemas para conciliar o mantener el sueño debemos huir del uso de dispositivos electrónicos retro iluminados como teléfonos móviles, tablets, ordenadores o televisiones durante las últimas horas del día. Esta sobreexposición a la luz bloquea la secreción de melatonina (una hormona que interviene en el ciclo natural del sueño) transmitiendo a nuestros cerebros la señal errónea de que debemos permanecer despiertos.
  • El consumo de ciertos alimentos ricos en melatonina y triptófano (sustancias que intervienen en la regulación de los ciclos naturales de sueño) como los frutos secos, los frutos rojos, las cerezas, los plátanos, los tomates y las cebollas entre otros puede ayudarnos a regular nuestros ritmos circadianos.
  • Procurar una atmosfera adecuada para el descanso regulando la temperatura de la habitación, evitando el desorden, la luz y los ruidos.
  • Compartir nuestras emociones y preocupaciones con personas de apoyo

En caso de dificultad para conciliar el sueño o mantenerlo, si siente que su sueño no es reparador y/o presenta somnolencia excesiva durante el día, no lo dude y consulte con su profesional médico.

¡La calidad del sueño es calidad de vida!

Dra. Eloísa R. Herranz Calero
Neurofisióloga Clínica

Hospital Los Madroños