Mar 15, 2019

Día Internacional Del Sueño

SUEÑO PARA UNA VIDA SANA

El sueño ocupa una parte importante de la vida de cada persona. Deberíamos dedicar a esta actividad entre un cuarto y un tercio de nuestra vida. Se podría pensar que al utilizar la palabra “actividad” me he equivocado, pero es correcto, el sueño es una actividad imprescindible para el correcto desarrollo del sistema nervioso.

El sueño es necesario para consolidar la memoria y el aprendizaje, y para mantener las funciones cerebrales en perfecta forma, es decir, no dormir es incompatible con una vida sana.

Si observamos a una persona durmiendo no percibimos ninguna actividad, la mayor parte de las tareas que está realizando el cerebro no se ven. Nos llamará la atención que el sujeto dormido solamente respira. Esta respiración, al igual que el latido del corazón, es fundamental para que el cerebro siga recibiendo oxígeno y nutrientes durante el sueño.

En realidad, suceden gran cantidad de cosas durante una noche de buen sueño que hacen que nos mantengamos sanos. Nos damos cuenta de esto cuando, por alguna razón, nuestra calidad de sueño empeora y la somnolencia aparece en algún momento en el que no debería.

Las alteraciones respiratorias durante el sueño también nos pasan factura: si el cerebro por la noche no recibe oxígeno suficiente lo pagamos durante el día con somnolencia, falta de atención, depresión y fatigabilidad. Una de las causas más frecuentes por las que sucede esta alterada oxigenación es el síndrome de apnea obstructiva del sueño.

Todos conocemos qué larga se hace la noche cuando no podemos dormir. Unas noches insomnes, de forma puntual y aislada, le tocan a cualquiera, pero si se repite durante sucesivamente se convierte en un problema médico.

El insomnio puede ser de muchos tipos y puede estar provocado por muchas causas, pero todas ellas acaban afectando a nuestro cuerpo y a nuestro cerebro. Nuestro cuerpo, que debería estar descansando mientras dormimos, sufre los efectos de un sueño de mala calidad. Obesidad e hipertensión son dos enfermedades comunes que tienen, entre los cofactores que las determinan, una alteración del sueño.

Cuidamos mucho los detalles de la vida diurna, pero a menudo, descuidamos lo que pasa durante la noche, olvidando que un cuarto o un tercio de nuestra vida deberíamos dedicarla a una intensa actividad fisiológica: dormir y sobre todo dormir bien!

Si tienes dudas sobre la calidad de tu sueño, consulta a tu médico, porque tu sueño determinará tu vida.

Dr. Antonio Oliviero
                                              Neurólogo y Neurocientífico